El Papa ha pasado "una noche tranquila y está descansando, según ha informado el Vaticano en el primer comunicado de este miércoles, 26 de febrero.
El Pontífice continúa en estado "crítico" aunque estable y, según el comunicado de la Santa Sede a última hora del martes, no ha presentado nuevas crisis respiratorias.
El Pontífice lleva ingresado desde el 14 de febrero en el Hospital Gemelli de Roma, donde el pasado sábado experimentó un agravamiento de su estado debido a una crisis asmática como consecuencia de la neumonía bilateral de la que ha sido diagnosticado.
Mientras tanto en Argentina
Debido a esta situación preocupante, para los fieles y para el mundo, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge Ignacio García Cuerva, llamó el lunes pasado a realizar en la estación Plaza Constitución una misa para pedir por la salud de el papa.
“A Bergoglio muchas veces los argentinos no lo hemos dejado ser Francisco, sostuvo en las últimas horas el arzobispo en declaraciones radiales. Y agregó el cura: “El papa es el padre que necesita la oración de todos”.
El arzobispo de Buenos Aires se refirió al contexto mundial y al trabajo realizado por el Santo Padre: “En un mundo asfixiado por las guerras, Francisco ha sido una bocanada de oxígeno. Siempre fue un hombre que nos convocó a la fraternidad universal”, aseguró en Radio Rivadavia.
Es cierto, que las opiniones y la gestión llevada a cabo por el sumo pontífice en los últimos tiempos ha generado grandes controversias políticas. Más allá de eso, Jorge Mario Bergoglio, conocido como “El papa Francisco”, es un líder mundial, de la Iglesia Católica y de la fe de muchos argentinos y argentinas.